Comunidades planeadas, la nueva apuesta de la industria inmobiliaria

Actualmente, México es un país con un crecimiento inmobiliario muy favorable, convirtiéndolo en una apuesta segura para los inversionistas gracias la estabilidad económica del sector y su gran potencial de desarrollo.

Las comunidades planeadas se definen como desarrollos urbanos que congregan todo lo necesario para vivir en un solo lugar: desde residencias, hoteles, comercios, jardines, áreas sociales y deportivas. En los últimos años, este modelo se ha ido replicando en todo el país gracias a su rentabilidad y servicios que contribuyen el estilo de vida de las personas.

El concepto se caracteriza por facilitar y modificar la manera en la que hoy se crean nuevos espacios, con amenidades que favorecen el crecimiento personal, familiar y además, generan un sentido de comunidad.

Anteriormente, la planeación urbana se enfocaba en los suburbios, los cuales se consideraban privilegiados y únicamente incluían atractivos que tendrían un impacto aspiracional, como los campos de golf. Se pensaba en las zonas céntricas como un espacio de trabajo, congestionado, del que había que salir diariamente con la finalidad de encontrar paz.

Hoy en día, está claro que las comunidades del futuro vuelven a los centros de las ciudades. En la tendencia actual de desarrollo urbano, es posible destacar los proyectos mixtos que integran comercios, residencias, oficinas y áreas recreativas en un solo lugar. Esta integración impulsa un sentido de comunidad junto a elementos que dan valor añadido como actividades deportivas, eventos culturales y sociales.

De la misma manera, la generación actual se caracteriza por una baja tasa de natalidad, la cual está cambiando el panorama demográfico y las necesidades habitacionales. Con estos cambios, crece la preferencia por espacios sustentables que favorezcan el crecimiento personal y las interacciones sociales.

Es por ello que las comunidades planeadas representan una oportunidad en el sector inmobiliario para incorporar mejores prácticas de urbanismo y rediseñar la fórmula de calidad de vida de las ciudades modernas, pero, ¿qué las caracteriza?

Espacios verdes funcionales
Los jardines están destinados a utilizarse como elementos de vinculación peatonal entre las diferentes áreas de cada desarrollo. El paisajismo inteligente y sustentable será clave en la integración de funcionalidad y estética.

Alternativas de movilidad
En la urbanización del futuro, el transporte público se vuelve eje central. No se eliminará el uso de los automóviles, sin embargo, se promoverán otras alternativas que no lo requieran como el traslado a pie o en bicicleta.

Amenidades de servicio
La oferta educativa, deportiva y cultural es clave y debe garantizarse a la hora de planificar este tipo de proyectos. En el pasado quedaron los campos de golf, hoy en día se trata de incorporar cuerpos de agua, parques, auditorios, centros culturales y espacios que aporten una experiencia distinta y enriquecedora.

Oportunidades laborales en la zona
Estos espacios, deben tener la capacidad para generar empleos para al menos un porcentaje de los residentes o los que frecuentan la zona con la finalidad de fomentar el flujo de visitantes.

La planeación ha demostrado ser una pieza clave en el crecimiento del país; es por ello que las comunidades planeadas como Alameda Otay en Tijuana y Cuatro Ríos en Culiacán, tienen el objetivo ofrecer una nueva alternativa inmobiliaria, con amenidades que faciliten el crecimiento individual y familiar y que los inspiren a llevar un estilo de vida extraordinario.

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